
Con 6 años de investigación, un ensamble integrado por 4 músicos profesionales y un nuevo proyecto discográfico en desarrollo durante 2026, la agrupación Legado Musical Nariñense, conformada por docentes de la Universidad Sergio Arboleda, continúa demostrando que el conocimiento también puede convertirse en un motor de innovación cultural. La iniciativa, respaldada por el ecosistema del Centro de Emprendimiento Sergio i+E, rescata, interpreta y divulga obras inéditas del patrimonio musical colombiano, generando impacto académico, artístico y social.
La agrupación nació en 2020 como resultado de una investigación documental e histórica liderada por el maestro Javier Martínez, cuyo propósito fue recuperar partituras de compositores nariñenses que permanecían sin ser interpretadas. Lo que comenzó como un proyecto de investigación se transformó en un ensamble musical que hoy contribuye a preservar parte de la memoria cultural del país y a acercarla a nuevos públicos mediante conciertos, grabaciones y procesos de divulgación.
Este tipo de iniciativas representan una muestra de cómo el emprendimiento va más allá de la creación de empresas. En Centro de Emprendimiento Sergio i+E promueve proyectos que generan valor social, económico y cultural, acompañando a estudiantes, docentes y egresados en la transformación de sus ideas en iniciativas sostenibles con impacto para la sociedad. En este contexto, Legado Musical Nariñense constituye un ejemplo de emprendimiento basado en el conocimiento, donde la investigación se convierte en un producto cultural capaz de fortalecer la identidad nacional.
El proyecto reúne a cuatro músicos con una sólida trayectoria profesional: Javier Martínez en la guitarra y dirección musical, Andrea Carolina Sánchez en la viola, María López en el violonchelo y Juan Carlos Montes en el tiple. Todos desarrollan una importante labor en la industria musical y en la educación superior, aportando su experiencia artística para construir una propuesta sonora inédita dentro de la música tradicional colombiana.
Uno de los principales aportes del ensamble consiste en incorporar la viola y el violonchelo como instrumentos solistas dentro de un formato tradicional andino colombiano, una combinación poco explorada que ofrece nuevas posibilidades interpretativas para un repertorio que permaneció oculto durante décadas. Esta propuesta no solo recupera composiciones históricas, sino que también amplía las posibilidades de interpretación de la música colombiana desde una perspectiva contemporánea.
Para la maestra Andrea Carolina Sánchez, el proyecto representa la oportunidad de interpretar obras que nunca habían sido escuchadas por el público. Aunque su formación ha estado enfocada en la música clásica, encontró en esta iniciativa un espacio para conectar con las raíces de la música tradicional colombiana y aportar una visión artística diferente al repertorio rescatado.
Por su parte, Juan Carlos Montes destaca que la agrupación se consolidó gracias a la confianza, la experiencia y las calidades humanas de sus integrantes, quienes comparten el propósito de preservar un legado musical que durante muchos años permaneció únicamente en archivos y manuscritos. Esa visión común ha permitido consolidar un trabajo interdisciplinario donde la investigación histórica dialoga con la interpretación artística.
El nombre Legado Musical Nariñense responde precisamente al objetivo central del proyecto: recuperar el patrimonio musical del departamento de Nariño y demostrar que su tradición sonora hace parte integral de la región andina colombiana. A través de pasillos, bambucos y otras expresiones musicales, el ensamble busca transformar la percepción que durante años ha limitado la música nariñense a una identidad exclusivamente sureña, evidenciando su riqueza dentro del panorama nacional.
La obra Trío Nacional, escrita por el maestro Jesús Maya Santacruz durante la década de 1950, se ha convertido en una de las interpretaciones más representativas del grupo. La composición fue dedicada al reconocido Trío Nacional, conformado por Plinio Herrera y los hermanos Bastidas, y hoy vuelve a cobrar vida gracias al trabajo de investigación e interpretación realizado por el ensamble. Del mismo modo, piezas como A Todo Full continúan ampliando el repertorio recuperado y fortaleciendo la difusión de composiciones que durante décadas permanecieron inéditas.

